Con 62 pisos y más de 300 metros de altura, la Gran Torre Costanera es uno de los hitos más reconocibles del horizonte de Santiago. Su escala y nivel de ocupación también la convierten en un escenario especialmente relevante para aplicar tecnologías que permitan conocer, de manera continua, cómo se comporta una estructura de estas características.
Desde 2025, Huella Estructural realiza el monitoreo estructural permanente de este hito urbano junto su vecina, la Torre Vitacura de Cencosud. Esto a través de una red de sensores de diseño propio y un sistema de análisis de datos adaptado a cada edificio.
La empresa, fundada en 2019 y especializada en monitoreo de salud estructural (Structural Health Monitoring, SHM), transforma las mediciones obtenidas directamente desde las estructuras en información que puede ser utilizada por sus responsables para apoyar decisiones de inspección, mantención y gestión de riesgos.
Cuando conocer el comportamiento de un edificio es también parte de gestionarlo
En edificios de gran escala y alta ocupación, como la torre Costanera y Vitacura la operación no se detiene. Cada día conviven trabajadores, visitantes, equipos de administración y servicios que requieren que el inmueble funcione de manera segura y continua. En ese contexto, tener información sobre el comportamiento de la estructura aporta una nueva capa de conocimiento para quienes administran el activo.
“En un edificio de alta ocupación como la Gran Torre Costanera, el monitoreo permanente entrega a los equipos de administración y mantención información continua sobre el comportamiento de la estructura. Esto les permite gestionar el activo con mayor respaldo, priorizar revisiones cuando corresponde y tomar decisiones oportunas para proteger a las personas y favorecer la continuidad operacional del edificio.”
—Felipe Martínez, CEO Huella Estructural.
Así lo han entendido desde Cenco Malls. Felipe Águila, líder de Innovación Externa, destaca que el proyecto permite incorporar información permanente a la gestión de la infraestructura, en lugar de depender únicamente de una respuesta posterior a una emergencia.
“El valor para nosotros ha sido acelerar la innovación […] y también contar con un proceso que no sea reactivo ante las emergencias, sino que incorpore monitoreo continuo para apoyar la gestión del edificio.”
—Felipe Águila, líder de Innovación Externa, Cenco Malls.
Una línea base para entender cómo se comporta la torre
El servicio de monitoreo que Huella entrega a ambas torres utiliza sensores CTI-3. Estos dispositivos son un desarrollo propio de la firma con apoyo del fondo Innova Región de Corfo. Su función es registrar vibraciones y otros parámetros especificos en puntos estratégicos y construir, a partir de esas mediciones, un historial del comportamiento del edificio.
Los datos son transmitidos vía internet y procesados mediante algoritmos para posteriormente ser presentados en una plataforma digital. Este modelo permite pasar de una medición puntual a un seguimiento continuo del comportamiento de ambas estructuras estructura.

El sistema opera en tres etapas: sensores instalados en puntos estratégicos registran el comportamiento de la estructura; los datos se transmiten y analizan en una plataforma digital; y el cliente los visualiza en un dashboard con reportes, alertas y notificaciones en tiempo real.
Posterior a la instalación y calibración de los sensores, se establece una línea base de comportamiento estructural.Esta referencia permite comprender la respuesta habitual del edificio, observar su evolución en el tiempo y contar con antecedentes objetivos ante eventos o cambios relevantes.
Monitorear la salud estructural de una torre de mas de 300 metros fue todo un desafío. Para esto, el equipo técnico de Huella definió cuántos dispositivos utilizar y dónde instalarlos. El objetivo era obtener mediciones de calidad sin interferir con el funcionamiento habitual del edificio.
“El principal desafío fue poner en marcha un monitoreo confiable en una torre de esta escala sin interferir con su operación. La versatilidad del sensor CTI-3 permitió adaptar la red de medición a la geometría y comportamiento del edificio, una capacidad transferible a hospitales, puentes, centros comerciales o infraestructura industrial”,
Tomás Marín Álamos, director de Tecnología de Huella Estructural.

Huella en Acción: Para el monitoreo de la Torre Costanera Center y Torre Vitacura se utilizaron sensores CTI-3. Estos dispositivos son un desarollo propio de Huella Estructural para registrar el comportamiento dinámico de todo tipo de estructuras.

Huella en Acción: Instalación de sensores en puntos estratégicos de la Torre Costanera para captar sus vibraciones y comportamiento en el tiempo.

Huella en Acción: Representantes de Corfo y Cenco Malls acompañan al equipo ejecutivo de Huella en la jornada de instalación de los dispositivos en la Torre Costanera Center
De un piloto a un servicio permanente
La llegada de Huella Estructural a la Gran Torre Costanera y la Torre Vitacura comenzó antes de la implementación actual. A inicios del 2025, la empresa fue seleccionada para desarrollar un piloto en el Costanera Center dentro del programa de innovación abierta de Cenco Malls. La experiencia permitió probar la solución en una infraestructura de gran escala y validar su aplicación en condiciones reales. Tras esa etapa, el proyecto avanzó hacia la contratación de un servicio permanente. “Este logro representó una oportunidad concreta de avanzar hacia una colaboración real con una multinacional de gran escala, adaptando una solución que ya habíamos probado exitosamente en otras organizaciones”, recuerda Martínez. Desde Cenco Malls, Felipe Águila, líder de Innovación Externa, destaca otro aspecto del proyecto: la posibilidad de incorporar información permanente a la gestión de la infraestructura, en lugar de depender únicamente de una respuesta posterior a una emergencia.
La Gran Torre Costanera y la Torre Vitacura se suma así a los distintos tipos de infraestructura en los que Huella Estructural ha aplicado su tecnología. La compañía registra proyectos en hospitales con aislación sísmica, puentes ferroviarios, edificios, centros comerciales y estructuras patrimoniales, y reporta más de 850.000 m² vigilados y 130 sensores instalados.
Para Huella Estructural, el proyecto también muestra cómo el monitoreo de edificios en Chile comienza a incorporarse como una herramienta de gestión de activos de gran escala.
“Cada vez más operadores entienden que monitorear no es solo una medida técnica; es una inversión en resiliencia, confianza y capacidad de decisión”, concluye el CEO de Huella Estructural.
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Diego Hernández M, Socio Director de Huella Estructural, México
Un terremoto termina en minutos. Para quienes tienen la responsabilidad de administrar un edificio, hospital, centro comercial o cualquier activo de alta ocupación, algunas de las decisiones más complejas pueden comenzar justo después.
¿La estructura respondió como estaba previsto? ¿Cambió su comportamiento después del sismo? ¿Dónde conviene concentrar primero las inspecciones? ¿Qué información existe para respaldar las decisiones sobre la operación del activo?
En países sísmicos como Chile, México, Perú o Colombia, estar preparados no significa únicamente contar con estructuras diseñadas para resistir un terremoto. También implica disponer de información que permita reducir la incertidumbre una vez ocurrido el evento.
El monitoreo estructural post-sismo aporta datos objetivos sobre la respuesta de una estructura y permite compararlos con su comportamiento previo, complementando la evaluación realizada por especialistas.
¿Qué aporta el monitoreo estructural después de un sismo?
Un sistema de Monitoreo de Salud Estructural (Structural Health Monitoring o SHM) utiliza sensores instalados en puntos estratégicos para registrar continuamente el comportamiento de una estructura.
En el caso del servicio de Huella Estructural, nuestros acelerometros de diseño propio captan vibraciones y permiten registrar información sobre la respuesta estructural. Estos datos son transmitidos a una plataforma digital, donde pueden procesarse y compararse con los registros históricos del activo. Después de un terremoto, esta información permite abordar una pregunta especialmente relevante:
¿El edificio está comportándose de manera diferente a como lo hacía antes del sismo?
Una variación en los datos no constituye por sí sola un diagnóstico de daño ni determina automáticamente si el edificio puede continuar operando. Su valor está en entregar antecedentes objetivos adicionales para identificar cambios, focalizar evaluaciones y tomar decisiones con mayor información.

Sensores CTI-3 de Huella Estructural, desarrollados para el monitoreo permanente y remoto del comportamiento de edificios e infraestructura.

De inspeccionar todo a priorizar dónde mirar primero
Cada país cuenta con normativas y protocolos propios que determinan cuándo es necesaria una inspección o evaluación estructural después de un sismo. Sin embargo, cuando una organización administra múltiples edificios o infraestructuras, determinar dónde concentrar primero los recursos puede convertirse en un desafío.
En este contexto, el monitoreo estructural aporta datos objetivos sobre la respuesta de cada edificio, ayudando a complementar el diagnóstico y priorizar las evaluaciones, sin reemplazar las inspecciones exigidas ni el criterio de un especialista.
Además, no todos los cambios en el comportamiento estructural son necesariamente visibles a simple vista.
Aquí aparece el concepto de triaje estructural: utilizar los datos disponibles para identificar qué estructuras presentan mayores desviaciones respecto de su comportamiento habitual y ayudar a priorizar las evaluaciones.
Tras un terremoto importante, contar un con servicio de monitoreo de salud estructural permanente puede contribuir a:
- Identificar cambios en la estructura que requieren atención.
- Priorizar inspecciones y evaluaciones especializadas.
- Entregar antecedentes objetivos a ingenieros y responsables del activo.
- Apoyar decisiones de mantenimiento y gestión de riesgos.
- Reducir la incertidumbre después de un terremoto.

Dashboard de Huella Estructural para el monitoreo remoto y en tiempo real del comportamiento de edificios e infraestructura.
Continuidad operacional después de un sismo
Para hospitales, edificios de oficinas, hoteles, centros comerciales, establecimientos educacionales e infraestructura crítica, resistir un terremoto es solo una parte del desafío.
Después del evento también es necesario tomar decisiones sobre el funcionamiento del activo.
El monitoreo estructural no evalúa todos los sistemas eléctricos, sanitarios, arquitectónicos o equipos necesarios para mantener operativo un edificio. Su aporte específico consiste en entregar información sobre el comportamiento de la estructura soportante, complementando los antecedentes necesarios para tomar decisiones de inspección, mantenimiento, gestión de riesgos y continuidad operacional.

Desde el 2023, En Ciudad de México, Huella Estructural entrega servicios de monitoreo de salud estructural permanente a la Torre Libertad-Hotel Saint Regis.
La línea base: información que debe existir antes del terremoto
Una de las principales ventajas del monitoreo permanente es que los datos no comienzan a generarse después del sismo. Los sensores registran el comportamiento de la estructura a lo largo del tiempo, permitiendo construir una línea base con la cual comparar la respuesta frente a un evento sísmico.
Así, después de un terremoto, la pregunta no es solamente “¿qué ocurrió?”, sino también “¿qué cambió respecto de cómo se comportaba normalmente esta estructura?”
Esta información permite identificar variaciones y aportar antecedentes adicionales para la evaluación del activo. Por eso, la decisión de monitorear comienza antes de la emergencia: la información que puede resultar valiosa después del próximo terremoto debe empezar a construirse antes de que ocurra.
Monitoreo estructural post-sismo: información para decidir
El monitoreo de salud estructural no evita un terremoto, no impide todos los daños y tampoco reemplaza el trabajo de ingenieros e inspectores.
Su valor está en transformar el comportamiento de una estructura en datos que puedan ser analizados para apoyar mejores decisiones.
Esta es la propuesta de Huella Estructural: complementar la ingeniería tradicional con información objetiva, continua y remota sobre el comportamiento real de edificios e infraestructura.
En países expuestos a terremotos, propietarios y operadores deberían considerar no solo si sus edificios están preparados para resistir, sino también:
Si mañana ocurre un sismo importante, ¿con qué información contaré para decidir qué hacer después?
Sobre este contenido:

Diego Hernández M.
Ingeniero Civil
Socio Directo Huella Estructural México
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